LA MUERTE DE LA HORMIGA.Una hormiga se muere, y mientras muere, piensa: “El mundo muere”.

LA LLAMADA DE LA JAULA. La puertita de la jaula se había quedado abierta. Con leve impulso, el pajarillo saltó hasta la entrada y desde allí contempló el vasto mundo, primero con un ojo y después con el otro. Sintió que su cuerpo se estremecía deseoso de los vastos espacios para los que sus alas estaban hechas. Pero luego pensó: “Si salgo, podrían cerrar la jaula y yo me quedaría fuera, prisionero”, y volvió a entrar. Al poco, el animalillo vio con satisfacción cómo cerraban de nuevo la puertita que sellaba su libertad.

DIVAGACIONES ACERCA DE MÍ MISMO. Un hombre de negocios interrupió nuestra circunspecta conversación de negocios para preguntarme: “¿Es verdad que es usted autor de dos novelas?”. Me ruboricé como sólo se ruboriza un autor en esas circunstancias; y, puesto que el asunto que tratábamos me urgía, respondí: “¡No, no! Es un hermano mío”. Pero aquel señor, no sé por qué, quso conocer al autor de las dos novelas, y se dirigió a mi hermano. El cual, por otra parte, no se sintió muy halagado de aquella atribución que obviamente menoscababa su respetabilidad profesional.

Italo Svevo. El descontento.

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